Trabajaba en una oficina, entre carpetas y reuniones. La moda la vivía desde afuera: por Pinterest, por las fotos que me traían amigas desde Madrid o Miami.
Hasta que entendí algo. No era el precio lo que me frenaba. Era el acceso. Conseguir esas piezas en Argentina era casi imposible. Y las pocas que se conseguían salían tres veces más caras de lo que valían en sus boutiques de origen.
Empecé a buscar. Escribí a productoras del exterior, pedí muestras, devolví las que no estaban a la altura. Hasta encontrar piezas con el mismo cuero, los mismos herrajes y el packaging completo de las casas originales. Calidad espejo, en el lenguaje de quienes saben. Y de creer que merecía existir un lugar serio en Argentina donde otras mujeres pudieran hacer lo mismo, sin tener que viajar ni esperar a que una amiga les trajera el favor desde Europa.
Cada pieza está elegida una a una. No son originales de boutique: son versiones de altísima calidad, hechas con los mismos materiales, terminaciones y packaging que las casas que las inspiraron.
Lo que no pasa nuestro control de calidad, no llega a vos. Lo que sí pasa, te llega.
Del otro lado de la pantalla hay un equipo real , que te asesora y te acompaña hasta tu puerta.
Aragna es para la mujer que sabe lo que mira. Que elige con criterio y no pide permiso.
Si nos dejás entrar a tu placard, prometemos cuidar cada detalle pensando en vos.
Gracias por estar acá.
— Victoria Fundadora de Aragna